EL DUELO

El duelo es el proceso de adaptación emocional que sigue a cualquier pérdida, aunque convencionalmente se ha enfocado principalmente a la pérdida de un ser querido, actualmente es muy común hablar de duelo ante la ruptura en una pareja o la pérdida de un empleo, y es que la respuesta emocional de la pérdida es muy similar. También debemos hablar del duelo desde una dimensión física, cognitiva y de la conducta, ya que nuestras reacciones físicas y comportamientos están en consonancia con la experiencia del duelo.

Cuando hablamos del duelo siempre nos referimos a ciertas fases o etapas por las que suelen pasar cualquier persona que se encuentre en ese proceso.

Fases del duelo:

1. Fase de Negación. En esta primera fase nos negamos a nosotros mismos y/o a nuestro entorno la pérdida. Nos negamos a asumirla y nos escudamos tras la idea de que es algo pasajero.

2. Fase de Enfado, Indiferencia o Ira. Esta fase es muy diferente según cada persona, suele producirse una búsqueda de razones causales de la pérdida y culpabilidad.

3. Fase de Negociación. Se trata de negociar con nosotros mismos o con el entorno, entendiendo las causas de la pérdida, desculpabilizando a la persona en todo momento. Se intenta buscar una “solución a la pérdida”.

4. Fase de Dolor Emocional. El dolor forma parte del ser humano, es algo normal, la tristeza que se experimenta por la pérdida, debe tener un periodo fijo en el tiempo. Si que es cierto que cada persona necesita su espacio y su tiempo para asumir la pérdida, pero periodos muy prolongados de tristeza podrían llevarnos a estados de depresión o tristeza crónica.

5. Fase de Aceptación. La persona asume que la pérdida es inevitable. Supone un cambio de visión de la situación; siempre teniendo en cuenta que no es lo mismo aceptar que olvidar.

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Estas fases suelen durar entre 2 y 12 semanas, aunque pueden persistir hasta los 6 meses cuando se trata de la pérdida de un ser querido muy allegado (madre/padre, hermano, hijo, cónyuge…). En el caso de que los síntomas no cesaran después de estos períodos de tiempo y provocaran problemas al afectado/a para desenvolverse en su vida cotidiana, es importante considerar la opción de buscar la ayuda de un profesional, ya que la persona afectada puede estar sufriendo un episodio de depresión crónico, lo que implicaría un duelo patológico. No siempre se cumplen todas la etapas, ni necesariamente ocurren en el orden señalado, todo dependerá del grado de relación o parentesco con la persona.

Entendemos la elaboración del duelo como el proceso desde que la pérdida se produce hasta que se supera. Esta elaboración puede comenzar antes de la pérdida, en el caso de que ésta se pueda prever con cierta antelación (enfermedades degenerativas o de larga duración que hayan podido resultar traumáticas)

Los principales objetivos terapéuticos en la elaboración del duelo son:

  • Facilitar la expresión de sentimientos (en muchas ocasiones inhibidos) hacia la persona que se ha perdido.
  • Facilitar y alentar la expresión de las circunstancias que condujeron a la pérdida y la relación y experiencias vividas con esa persona.
  • Una vez logrados los dos puntos anteriores, trabajar cognitivamente la culpa, resentemientos, tristeza o ira, que puedan estar confrontando con la aceptación de la pérdida.

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